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Manuel Bosch: “Hay que incidir en que en Madrid hay talento bilingüe en inglés, porque fuera aún creen que no”

Conversación con Manuel Bosch, Director Corporativo de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Ribera Salud. Agosto de 2021

El grupo Ribera Salud —participado al 90% por la aseguradora estadounidense Centene — creó en 2019 FutuRS , una filial tecnológica con sede en Madrid que ya cuenta con 260 empleados de más de 28 nacionalidades. FutuRS está en la Vía de los Poblados, cerca de Ifema, mientras que Centene cuenta con una céntrica oficina en la calle Serrano. Es allí donde Manuel Bosch , director de innovación y desarrollo tecnológico, recibe a Madrid Investment Attraction.

La ciudad, explica Bosch, es para la compañía “el centro de operaciones de Europa. No solo para la parte tecnológica, sino para la gestión de hospitales”. En esta entrevista, el directivo cuenta con detalle qué les llevó a considerar Madrid para crecer y atraer talento. “Era nuestro destino natural”, avanza.

M.I.A.: ¿Qué presencia tiene el grupo Ribera en Madrid?

M.B.: Ribera Salud, la compañía española de Centene, gestiona once hospitales: en la Comunidad Valenciana, en Elche y Torrevieja; en Madrid, el hospital de Torrejón; tres en Galicia, dos en Extremadura y uno en Murcia. Aunque el centro de operaciones sigue en Valencia, en Madrid tenemos el centro neurálgico. Siempre que tenemos que juntar profesionales o hacer reuniones, lo hacemos en Madrid, en estas oficinas o en las de Torrejón, donde está la parte más clínica. La parte tecnológica sí está en Madrid. La trasladamos hace un año. En Madrid están SAP, IBM, Microsoft… Es más sencillo acceder a ellos con una oficina aquí.

M.I.A.: FutuRS es la filial tecnológica. ¿En qué proyectos trabajan?

M.B.: Hacemos varias cosas. La primera es desarrollar soluciones para hospitales y sanidad: historia clínica electrónica, portales de paciente, videoconferencia, temas de datos. Todos los hospitales del Grupo Ribera son hospitales sin papeles, totalmente digitalizados, donde el paciente puede hacer videoconferencia, hablar con su médico y tiene chat. Esa es la pata central.

La segunda pata es la inteligencia artificial y analítica de datos avanzada. Ribera lleva 25 años teniendo datos estructurados, así que ahora podemos hacer analítica avanzada. Si yo analizo en los últimos 25 años por qué viene la gente a urgencias, cuándo, dónde y le meto los días que hay fútbol o el tiempo, puedo predecir con un determinado rango cuándo voy a tener más o menos urgencias en los hospitales o hacer campañas de concienciación. También hemos trabajado con Microsoft en un modelo de empeoramiento de COVID. Todos los pacientes pasaban por monitorización y éramos capaces de predecir, con algoritmos, si ese paciente iba a acabar en 48 horas en la UCI. Con una alerta temprana podías cambiar el tratamiento o intubar. Tenemos varios modelos. Trabajamos con economistas de la salud, científicos de datos y universidades para intentar mejorar la salud de los pacientes y a la vez ser más eficientes. Porque si un paciente no enferma, evitas el tratamiento posterior.

La última pata son las operaciones y la ciberseguridad. Tenemos un equipo centrado en seguridad, protección de datos y protección de infraestructura crítica. Es algo que parece que nunca se pone en valor. Y el 50% del equipo trabaja en ello.

M.I.A.: ¿Valoraron alguna otra ciudad para abrir FutuRS?

M.B.: No. Todos teníamos claro que el destino natural era Madrid. Tenemos aquí nuestro despacho de abogados tecnológico. Los partners están aquí. El aeropuerto: cuando viajamos a Estados Unidos hay conexión directa. Sabíamos que, si salíamos de Valencia, estaríamos aquí.

M.I.A.: De todas las características que ha mencionado, ¿con cuál se quedaría si tuviera que escoger una?

M.B.: Con algo intangible. Soy de Valencia y vengo a Madrid casi más que a mi casa, pero me siento tan en casa como allí. Y eso que he viajado a muchos otros sitios. Esa sensación de estar en tu segunda casa se valora mucho. Una vez superados los cambios básicos, si te gustan el barrio y la casa, es una ciudad muy acogedora. Tienes que sumar lo demás: comunicaciones, gente, talento… Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad siempre se han portado muy bien con nosotros y nos han dado muchas facilidades. Es una ciudad española, con buen clima, espectáculos, abierta y divertida. Tiene de todo. Es una gran mezcla.

M.I.A.: ¿Qué atributos debería destacar Madrid para competir con otras capitales europeas?

M.B.: Se lo dije una vez al Ayuntamiento. Yo creo que lo único que un extranjero ve mejor en Londres que en Madrid es que allí todo el mundo habla un inglés perfecto y en Madrid no. Aunque los jóvenes vienen mejor preparados.
Cuando los americanos hablan con españoles se sorprenden. La realidad es que tú vienes a Madrid hablando solo inglés y estás perfectamente. Y que si buscas talento bilingüe, lo hay. Hay que incidir en eso, porque fuera queda la idea de que no.

M.I.A.: Vinieron a Madrid a captar talento tecnológico. ¿Es fácil? ¿Cómo lo hacen?

M.B.: Ni sí ni no. Depende. En Madrid hay mucho más talento. Algunos perfiles son sencillos, pero para otros hay más competencia y es más complicado. Lo difícil es retenerlo y fidelizarlo. Al ser un mercado con competencia, cuesta. Hay perfiles con una experiencia que es muy difícil encontrar fuera de Madrid, porque en Madrid se concentran las grandes tecnológicas y lo normal es que gente especializada termine trabajando aquí.

M.I.A.: FutuRS es la filial tecnológica de Ribera, que es sector salud. ¿Qué perfiles buscan?

M.B.: Hay tres grandes grupos. El primero es de ingenieros de sistemas que sean cien por cien bilingües, porque trabajan para Estados Unidos. El segundo grupo es la gente de datos en general: matemáticos, ingenieros de software, estadísticos. Gente especializada, que no solo sepa de tecnología sino de modelos de salud. El tercero son perfiles relacionados con el desarrollo de software y ciberseguridad. En Madrid hay muchos, pero es un mercado complejo.

M.I.A.: ¿Ese perfil de tecnología y salud existe o tienen que crearlo?

M.B.: Sí existe. Hay consultoras tecnológicas que ya tienen clientes de salud. Pero tienes que hacer un mix. Primero tienes que contratar y formar con tu cultura. Y a la vez tener buena relación con universidades, centros de investigación y desarrollo, para decirle a gente que esté haciendo otras cosas que lo puede aplicar a la sanidad.

M.I.A.: ¿Las soluciones que desarrolla FutuRS son solo para España o también para Estados Unidos?

M.B.: Son soluciones que desarrollamos en España, probamos y usamos en España, y llevamos a Europa y a Inglaterra. Algunos ejemplos los intentamos llevar a Estados Unidos, pero es complicado porque la regulación es distinta. También hacemos lo contrario: Centene es más grande y tiene mayor capacidad tecnológica de la que tenemos en Europa, así que a veces traemos soluciones suyas.

M.I.A.: Tienen un convenio con Lanzadera. ¿En qué consiste? ¿Podría contar algún ejemplo concreto de colaboración con una startup?

M.B.: Hace un año y medio nos dimos cuenta de que muchas de las cosas que hacemos de innovación están bien, pero ni sabemos ni podemos hacerlo todo. ¿Cómo conseguimos estar al día? Creando un ecosistema donde no seamos solo nosotros, sino que busquemos gente para llegar a acuerdos y colaboraciones.

Lanzadera son nuestros ojos y filtro a la hora de buscar ese talento. Me interesan temas de voz, por ejemplo: pues ellos buscan en el mercado, nos presentan opciones, elegimos y nos sentamos con ellos. Nos interesa la telemonitorización, que los pacientes no tengan que ir a urgencias: pues hay que dar con alguien que tenga dispositivos certificados y fáciles de usar. Estamos trabajando con una startup que se llama Human IT Care , que hace monitorización de pacientes remotos. A nosotros nos permite recibir alertas tempranas y evitar ingresos. Si funciona, ellos pueden comercializarlo fuera.

Otro ejemplo: tenemos una voz tipo Alexa. Se llama Lola y es de la startup Tucuvi . Ha llamado a todos los pacientes leves de COVID durante meses. Puede llamar a 9.000 pacientes a la vez. Llamaba todos los días, preguntaba si tenían fiebre, si tenían tos, si podían respirar… Y así cuando el médico llegaba sabía exactamente a qué pacientes que tenía había que hacer un seguimiento especial, porque de otra forma era imposible. Hemos llegado a un acuerdo para extenderlo a otros hospitales.

M.I.A.: ¿Hay algo parecido a Lanzadera en Madrid? ¿Sería favorable?

M.B.: Telefónica tiene una aceleradora parecida, Wayra . Wayra es perfecta si eres Microsoft o Telefónica. Ribera factura 600 millones, es una empresa grande pero no es Telefónica. Nuestro encaje es más fácil con Lanzadera. Pero trabajamos con Wayra en Inglaterra y es muy parecido.

M.I.A.: Cuando llegaron a Madrid fueron a pedir ayuda al Ayuntamiento. ¿En qué les ayudó?

M.B.: Les contamos nuestro proyecto y pedimos dos cosas: que nos dieran material promocional de Madrid para convencer a la gente de Estados Unidos de qué es Madrid y por qué Madrid y si tenían alguna agencia de softlanding, para ayudar a la gente a buscar piso, conocer la red de transporte, saber cómo escolarizar a los niños, etc. Lo tercero que pedimos fue que nos pusieran en contacto con universidades y empresas para que supieran que estamos aquí. Estamos dispuestos y queremos contratar gente, así que si podemos colaborar con universidades a la hora de dar prácticas, o con otras empresas, pues genial.

M.I.A.: ¿Fue un buen servicio o podría mejorar en algún punto?

M.B.: Estamos muy contentos. No solo por el Ayuntamiento, sino porque Madrid es una ciudad acogedora. Es verdad que es complicado por los alquileres y demás, pero es acogedora. Es una época en la que plantearse cambios de ciudad es difícil, pero estamos sentando las bases.

M.I.A.: ¿Qué oportunidades ven para su negocio a medio plazo, tanto en Madrid como en España?

M.B.: Desde el punto de vista tecnológico, queremos que España se convierta en el centro internacional de excelencia de Centene. Que a la hora de buscar talento y hacer proyectos innovadores se puedan hacer aquí. Esa sería la pata tecnológica. Y seguir creciendo como compañía, apoyar a Ribera y crear hospitales.

M.I.A.: ¿Es fácil convencer a los americanos de que España puede ser un centro de excelencia?

M.B.: No es fácil. Pero salvo que nos empeñemos en estropearlo, España es para ellos un sitio agradable, friendly. Es la sensación que tengo después de muchos años: que España ha pasado de ser un sitio de vacaciones a un sitio de ‘ojo, aquí hay gente muy buena, esto es un centro de negocios y excelencia a la altura de otras ciudades europeas’. Se combinan ambas cosas. Si le sumas que se encuentra talento bilingüe, empiezan a preguntarse: ¿y por qué no lo hacemos allí?

Si mantenemos buenas condiciones, tenemos una gran posibilidad de tener talento y atraer proyectos competitivos aquí. Ahora mismo, un 20% de la plantilla trabaja dando servicio a Estados Unidos. La idea es ampliar eso, poder pagar más y fidelizar mejor.

Conversación con Manuel Bosch, Director Corporativo de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Ribera Salud Agosto de 2021